Cuando nuestra visión falla, recurrimos sin duda a la óptica más cercana, ello con la finalidad de saber de qué manera podemos corregir problemas como el Astigmatismo o la famosa Miopía.

A través de un examen de la vista, el optometrista nos hará saber cuánta graduación necesitaremos en nuestras gafas para poder ver adecuadamente. Y es entonces, que nos ocupamos de elegir algún armazón que de entrada nos guste como luce, que sean cómodos y que posean los materiales adecuados para ello.

Actualmente la fabricación de armazones da como resultado una gran variedad de modelos a elegir, pero antiguamente no. Los anteojos tuvieron su evolución, así como muchos otros productos, gracias a la tecnología.

Algunos datos reseñan que las gafas hicieron su aparición a fines del siglo XIII o comienzos del XIV en Venecia y que el Papa Leo X, fue uno de los primeros de la historia en utilizar lentes para corregir la Miopía.

Además, los anteojos empezaron siendo solo piedras, como la que empelaba el rey Nerón en Roma, para luego ser cristales dentro de marcos en forma de V.

Posteriormente se hicieron en base de madera o de piel. Sucesivamente y durante siglos distintos, se les realizaron modificaciones que resultaron en lo que hoy en día podemos encontrar, entre las mejores marcas del mercado.

Acude al Hospital de Lentes El Anteojo y compra el armazón que más te agrade.

Con información de: https://www.guioteca.com/moda/la-gran-evolucion-de-los-lentes-en-el-tiempo-como-eran-en-sus-origenes/